DETRÁS DE LA HISTORIA (III): Un pariente de la Plaza de España de Sevilla en Algeciras

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Nuestras calles y plazas aguardan testimonios históricos pocos conocidos por el ciudadano de a pie. Los grandes acontecimientos, contados con letra mayúscula, apenas dejan ver otros relatos, de menor importancia, pero que están ahí a la espera de ser descubiertos por los más curiosos. En esta serie publicada en SIROCO contamos algunas de esas historias que hay detrás de la Historia.

Conforme se sube Duque de Almodóvar nos encontramos con un edificio singular que parte el camino en dos calles: Huerta Ángel y Monet. Conocida como Casa del Estanco, ya que en su planta baja acogió durante un tiempo este negocio, su torreón de ladrillos, azulejos y forja ornamental lo convierten en un tesoro arquitectónico de la zona baja del centro de Algeciras y que, según la tradición oral que recoge la Asociación de Emprendedores del Patrimonio Algecireño (AEPA), pudo ser obra del sevillano Aníbal González, arquitecto director de la Plaza de España de Sevilla. 

La casa de la calle Monet, número 2, se construyó en 1878, sin embargo, su característico pabellón cilíndrico fue añadido en una obra posterior, alrededor de 1929, que le dota de una estética que reúne los estilos neomudéjar, modernista y regionalista. 

El catálogo de Edificios Notables de Interés Arquitectónico y/o histórico en el Plan General Municipal de Ordenación, donde cuenta con una protección de grado 2, recoge que “resulta sorprendente su posible condición antecesora del estilo sevillano de la Exposición Iberoamericana de 1929”. El libro ‘Historia Urbana de Algeciras’, de María Arando Bernal y Fernando Quiles Gorda, también lo incluye dentro del estilo desarrollado por Aníbal González en multitud de edificios. 

El pabellón cilíndrico con el que se remata el inmueble triangular y que asoma a la calle Duque de Almodóvar cuenta con un bonito cierre y ventanales de madera que fue obra del carpintero y ebanista algecireño Manuel Gil Díaz, autor de otros trabajos artísticos realizados en algunos edificios emblemáticos de Algeciras, muchos lamentablemente desaparecidos. Arriba, se remata con cornisas de tejas y su llamativa cúpula. 

El edificio, de propiedad particular, también es bello en su interior, donde destaca, como se recoge en el catálogo municipal, “una escalera que conduce a la planta alta de escalones exentos de piedra natural” y que “posee una interesante decoración con solerías decoradas, zócalos de azulejos, barandilla de hierro fundido y pinturas al fresco en paredes y techo”. 

Aníbal González Álvarez-Ossorio, arquitecto nacido en Sevilla, es considerado padre de la arquitectura regionalista sevillana. Fue el arquitecto director de la Exposición Iberoamericana desarrollada desde el 9 de mayo de 1929 hasta el 21 de junio de 1930 y el autor de la icónica Plaza de España, enclavada en el Parque María Luisa de la capital andaluza. A los trabajos conocidos que se reparten por muchos puntos de Andalucía, hay que añadir otros que este autor tiene sin catalogar por muchos rincones, entre ellos, AEPA cree que está este edificio algecireño que, sin duda, tiene una clara influencia de su estilo.  

Un reportaje publicado en el número 2 de Siroco Magazine